Tipos de cuna: cuál es para ti
Cuna estándar
Para: Del nacimiento hasta los 2-3 años
La opción más habitual. Mide entre 60×120 cm y 70×140 cm. Busca una con la base regulable en altura para no tener que agacharte a por el bebé.
Ver en Amazon →Moisés o cuna moisés
Para: Del nacimiento a los 4-6 meses
Más pequeña y portátil. Perfecta para tener al bebé cerca en el salón o en el dormitorio los primeros meses. Luego habrá que pasarlo a la cuna grande.
Ver en Amazon →Cuna de colecho
Para: Del nacimiento a los 6-9 meses
Se engancha a tu cama, con uno de los lados abierto. El bebé está cerca para las tomas nocturnas sin riesgo. La recomiendan la mayoría de pediatras como alternativa segura al colecho en cama.
Ver en Amazon →Cuna de viaje o portátil
Para: Para viajes, abuelos o segunda residencia
Se pliega en una bolsa y se monta en minutos. No es para el uso diario, pero es muy práctica para llevar a casa de los abuelos o de vacaciones.
Ver en Amazon →El colchón importa tanto como la cuna
No cometas el error de comprar una cuna cara y un colchón barato. Los pediatras recomiendan:
- →Firmeza media-alta: el bebé no debe hundirse ni un centímetro al presionar.
- →Sin huecos laterales: el colchón debe encajar justo en la cuna, sin espacio por los lados.
- →Funda impermeable: te salvará cuando el bebé haga una "explosión" nocturna.
- →Material transpirable: evita el calor excesivo, que es un factor de riesgo del SIDS.
Normas de seguridad que no son negociables
La mayoría de muertes en la cuna (SIDS) son evitables. Estas son las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría:
Asegúrate de que cumple la norma europea EN 716 (cunas) o EN 1130 (moisés).
La distancia entre barrotes debe ser de 4,5 a 6,5 cm — que no quepan ni la cabeza ni el cuerpo.
El colchón debe encajar justo en la cuna, sin huecos laterales por donde pueda meterse la cabeza.
Sin almohadas, nórdicos ni peluches dentro hasta los 12 meses. El saco de dormir es más seguro.
Siempre boca arriba para dormir, en una superficie firme y plana.
La habitación debe estar entre 18-20°C para reducir el riesgo de muerte súbita (SIDS).
